Fábrica de muñecas
Mi primer director y del que aprendí todo lo que sé en cuestión de ventas, me dijo que nunca me fuera de un cliente, la primera vez que nos veíamos, sin causarle alguna impresión aunque tuviera que ser pisándole un pie. Si no es por algo inusual, no se acordarán de usted Sr. Oltra -me dijo-.

Y es cierto. También sirve para la vida normal. Una persona nueva en grupo de amigos, dejará de existir a menos que él tenga alguna característica especial; que sea muy feo, muy guapo, bizco, ojos saltones, gracioso...

Si no es así y encima vas a venderle algo que otros irán llegando o han llegado antes, sólo recordará algo especial a menos que tu producto sea lo más del mundo mundial.

Recuerdo una visita que hicimos a una fábrica de muñecas. El dueño nos recibió en su enorme despacho y después de los saludos de rigor, el mejor comercial que he conocido en mi vida, se lanzó en directo a convencer al serio cliente.

Yo iba de ayudante y llevaba un proyector de diapositivas y una pantalla para proyectarlas. El posible cliente no dejaba de mirarlo mientras tenían unas palabras de rigor sobre tiempo, cómo estaba el mercado o cómo iba la liga de fútbol (naturalmente ya nos habíamos enterado de qué equipo era seguidor).

En uno de los cortes de la conversación mi director le preguntó al posible cliente.

-No le importa que le hagamos una demostración ¿verdad?

E inmediatamente me indicó que desplegara la pantalla y él puso un paño en la mesa para que, al colocar el proyector, no le dejara ninguna marca.

Huelga decir que no sólamente hicimos la demostración, si no que nos llevamos el pedido de una instalación completa.

Habrían ido varios comerciales, pero nosotros fuimos especiales, nos salimos de lo normal sin ofender.

Un gran programador
La vida era mucho más sencilla. El ser humano tenía preferencias casi sobre cualquier cosa, excepción hecha naturalmente del dinero.

Pero en líneas generales una persona, trabajando y con algo de interés, podía vivir bastante bien y con pocas preocupaciones..

En aquel momento yo tenía lo que se llamaba "pluriempleo". Aparte del trabajo normal llevaba varias instalaciones de los ordenadores que habíamos vendido..

Una noche vino a verme mi sobrino Jose Angel. Donde él estaba no le veía futuro y aspiraba, como cualquier persona con ganas de progresar, a entrar en una dinámica más activa y con más porvenir que la que tenía en ese momento..

Después de pensarlo un rato le hice la siguiente proposición..

-Mañana vas a venir conmigo a tal empresa. Yo les voy a decir que no puedo seguir llevándolos y que te dejo a tí que les termines los programas. Seguramente no sólo no pondrán ninguna pega sino que te pedirán que te quedes con ellos dirigiendo el despacho, pues ya me lo propusieron a mi..

-Pero tío -me dijo- yo no tengo ni idea de programación ni de ordenadores..

-Eso lo dices tú -le contesté- mañana diré que sabes lo mismo que yo o algo más. Yo te diré como listar el código fuente de los programas, tú trajinas un poco con la máquina y por la tarde me lo traes a casa. Yo te lo repaso, corrijo los errores y al día siguiente los modificas. El resto del tiempo no te faltarán cosas que hacer..

Y de este modo estuvimos durante algún tiempo porque no tardó en ser cierto que sabía ya más que yo y pasó a ser muy solicitado y montar su propia empresa como autónomo..


¿Que es la "tontuna-line" en Mesxicotet?

Es el momento exacto en el que una reivindicación justa, pasa a dejar de serlo porque se traspasan sus límites con ampliaciones estúpidas que contaminan todo lo que antes se había conseguido.

#FumantChu