Los zapatos
En Huelva he conocido dos extremos, un calor terrible o una lluvia terrible.

Ese día había ido con un compañero que llevaría la plaza y estábamos visitando a clientes.

Al empezar a hablar con los dueños de un taller de carpintería metálica, calló un aguacero de los que hacen época. Nos esperamos con el cliente hasta que al cabo de una hora, remitió y parecía que empezaba a salir unos tímidos rayos de sol.

Como los posibles clientes los tenía a todos en un radio relativamente pequeño decidimos no salir con coche, por lo que nos despedimos de los dueños del taller y nos dirigimos a la siguiente etapa.

Supongo que mi compañero se había comprado los zapatos en unos chinos baratos porque notó algo en la suela de uno de ellos y al mirarlo vió que estaba totalmente despegada.

Como todavía estábamos cerca del cliente, retrocedimos y les pedimos, por favor si tenían algún pegamento para pegarla y poder llegar, al menos, al hotel o a una zapatería.

Lamentablemente en ese momento comenzó a llover nuevamente.

Por fin pudimos pegar la suela, dimos las gracias salimos rápidamente para poder llegar al hotel. La zapatería era imposible porque ya estábamos como sopas.

La mala fortuna hizo que mi compañero pasara por un charco que parecía superficial pero que cuando salió se me quedó mirando y señalando sus zapatos me dijo.

-Las dos suelas se me han quedado en el charco.

Soy malo porque no pude parar de reír de ver a mi amigo caminando sin suelas de los zapatos y entrar en el hotel muy serio con los zapatos bailones hacia todos los lados.

Una clase de Inglés
El Inglés es totalmente necesario en el mundo de los negocios. Con el Español y el Inglés puedes ir a todas las partes del mundo. Nuestro idioma está subiendo a mayor rapidez que el inglés pero no para la parte comercial, aquí, el Inglés es insustituible.

Así pues yo me apunte a unas clases para ampliar mis conocimientos del Inglés y me fueron muy bien y conocí a amigos que me han durado toda la vida.

Y en estas clases vino una chica inglesa que lo que quería era perfeccionar el Español. Nos funcionaba de maravilla porque hablábamos los dos idiomas y ya no era simplemente lo que el profesor preguntaba, eran conversaciones reales.

En un momento salió a la conversación la riqueza de los idiomas. La muchacha decía que el Inglés tenía muchas más palabras porque ella no encontraba algunas en Español, por ejemplo el hueco de la chimenea donde se ponen las maderas para hacer el fuego.. Le dijimos que si que existe y que normalmente se llama “hogar”, que es la misma palabra con que definimos nuestra casa.

De aquí la conversación siguió por varios derroteros hasta que la muchacha nos dijo.

-Yo no entiendo porque decís que aquí en España no tenéis libertad para decir lo que queréis. Anoche mismo vi una obra de teatro que ese nombre no lo hubieran dejado poner en mi país. -¿Cual? -le preguntamos.

-El alcalde se la menea -respondió y nos dejó con la boca abierta.

Cuando empezamos a reír nos miró extrañada y nosotros le aclaramos.

-Entendiste mal, no es “el alcalde se la menea” es “el alcalde de Zalamea”.

Juro que no es un chiste, es la verdad más absoluta y mi amigo Ramón Montalbán lo puede confirmar.


¿Que es la "tontuna-line" en Mesxicotet?

Es el momento exacto en el que una reivindicación justa, pasa a dejar de serlo porque se traspasan sus límites con ampliaciones estúpidas que contaminan todo lo que antes se había conseguido.

#FumantChu