El Sabater de Sollana


Valenciano

Ai sabater quina desgracia 
te s'ha perdut el martell 
ja no pots clavar 
la taxa..... 

Jo tinc un pardal de fusta 
per assustar-li a ma mare 
ma mare ja no s'assusta 
per que ja te el de mon pare...

Ai sabater,
....
la taxa.....

El sabater de Sollana
volia fer de torero 
pero al clavarli la espasa
li va i li clavá el sombrero... 

Ai sabater,
....
la taxa.....

Ploraba una cagarnera 
diguent si no es trista cosa 
per no tindre un bon pardal 
que en el niu li fique brossa. 

Ai sabater,
....
la taxa.....

Una figa es queixaba 
sent bona per a menjar 
per no haber segut encara 
picada per un pardal.... 

Ai sabater,
....
la taxa.....
(bis)

Español

Ay zapatero
que desgracia
se te ha perdido el martillo
ya no puedes clavar
el clavo.....

Yo tengo un pájaro de madera
para asustar a mi madre
mi madre ya no se asusta
porque ya tiene el de mi padre...





El zapatero de Sollana
quería hacer de torero
pero al clavarle la espada
fue y le clavó el sombrero...





Lloraba una gorriona
diciendo si no es triste cosa
por no tener un buén pájaro
que al nido le ponga hierba.





Una higa se quejaba
siendo buena para comer
por no haber sido todavía
picada por un pájaro....


Nuestro himno

Según la Ley 8/1984, de 4 de Diciembre, la Comunidad Autónoma de Valencia cuenta con su propio himno.
Su origen se remonta a la Exposición Regional celebrada en el año 1.909. El himno oficial para esa exposición, fue refrendado por los Alcaldes de Alicante, Castellón y Valencia, en el año 1.925, y hoy es el himno oficial de la Comunidad Valenciana.
La letra es del autor Maximiliano Thous Orts, y la música fue compuesta por el maestro José Serrano Simeón.

Publicaciones

El barrio de Jesús.
Es la historia real de la familia del autor que comienza con la muerte de su padre, en 1950, al ser confundidos por la guardia civil con Maquis, cuando ellos solo pretendian pasar a Francia a trabajar.
Retrocede al 1935 y cuenta con historias acaecidas a su familia, y a él mismo a partir de 1948, los días amargo y alegres de aquel periodo. Sin color político y demostrando que los buenos no eran tan buenos y los malos tampoco eran tan malos.
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